Lectura “casi” obligatoria

– Vengo del fisio. Se me forman nudos y contracturas en el cuello. Con el masaje tengo para encontrarme medio decente unas semanas.

Desconozco qué imagina, realmente, un ciudadano cuando dice tener nudos en sus músculos.

Supongo que es una forma de hablar y que no piensan en nudos reales como los del cordón de un zapato. No es físicamente posible que las fibras musculares formen nudos. El fisio, por tanto, no puede desatar lo que previamente no puede estar atado.

¿Qué decir de las contracturas?

Contractura es un término que viene bien a todo el mundo, profesionales y pacientes.

Sucede lo mismo con “estrés”, “depresión”, “nervios”.

Cuando algo nos aflige no hay como una de estas palabras para resolver el origen.
¿Duele el cuello o la columna lumbar? Seguro que es una contractura.

¿Por qué?

Por el estrés.

Las malas posturas, la tensión nerviosa.

El músculo es una maquinaria compleja, muy compleja. Ha evolucionado para solucionar el reto de andar de aquí para allá o estarse quieto, pensando en las musarañas u observando atentamente un objetivo inmóvil.

La fuerza del músculo proviene de la contracción activa de las fibras y de sus propiedades elásticas (función muelle).

Las fibras se contraen y relajan. La complejidad molecular de ambos procesos es mareante.

Por mucho que contraigamos el músculo, sólo activaremos un modesto porcentaje de sus fibras.

En condiciones normales, con una buena irrigación de sangre bien oxigenada y con el aporte de nutrientes necesario, las fibras se contraen y relajan sin problemas.

La carga mecánica es un estímulo que modula la proliferación, regeneración y adaptación de la fisiología muscular al esfuerzo exigido.

La Biología es plástica. Aprende. Mejora la prestación, si la actividad se produce en una banda razonable.

No sé muy bien a qué se refiere el fisio y qué piensa el ciudadano, cuando se menta la bicha de la contractura.

Dicen que el músculo reacciona contracturándose al estrés de una carga que supera su capacidad metabólica; una “crisis energética”.

No sólo eso. Dicen que la contractura complica más el problema ya que empeora la oxigenación y aporte de nutrientes así como la eliminación de la basura metabólica.

El círculo vicioso exige la intervención de unas manos expertas que recuperan la condición metabólica deseable… para una temporada.

Me resulta complicado comprender en términos musculares estrictos la cuestión de la contractura. No puedo imaginar, en base a mi humilde bagaje de conocimiento, lo que sucede en la agitada y compleja maquinaria molecular. Me sorprende la rapidez de la evaluación del profesional y la facilidad con la que reorganiza el tinglado molecular con sus manos expertas.

– A mí me funciona

El ciudadano y el profesional bendicen el término “contractura”.

Es más fácil pensar en los músculos y la “circulación” que los nutre, que en cuestiones etéreas, filosóficas, de neuronas.

El músculo trabaja en malas condiciones. Protesta con la contractura. La contractura duele y eso es todo.

Se masajea y se reponen las condiciones deseables.

¿Neuronas? ¿Cerebro?

– Nada de eso. Lo mío es muscular.

El fisio suelta nudos y relaja sarcómeros enganchados.

Terapia manual. Masaje. Estiramientos.

Cada vez que veo estirar al personal intento imaginar, sin éxito, la compleja y robusta maquinaria de càpsulas articulares, tendones y músculos.

Me asombra la convicción con la que el fisio evalúa y resuelve, con gesto solemne, el trámite.

Las fibras musculares están inervadas. Sin neuronas son poca cosa. Motoneurona alfa; motoneurona gamma; husos neuromusculares; placa motora; receptores tensionales de Golgi; nociceptores; propioceptores; centros evaluativos…

Puede que también se formen nudos en la red neuronal, bucles, circuitos contracturados, agarrotamientos evaluativos…

Para eso están los fisios, con sus manos y sus evaluaciones.

– El tema del dolor no es tan sencillo. Merece la pena que nos tomemos el tiempo necesario para que lo comprenda y así podrá actuar de modo inteligente.

– Lleva usted ya una hora hablando y aún no me ha hecho nada. No me ha tocado…

Es lo que hay.